17.6.11

Curiosidades.

Esta vez no se trata de un modelo, sino de una marca. Invariablemente, cuando pensamos en un Ferrari, lo hacemos en color rojo. ¿Por qué? Porque casi todos lo son. Para encontrar una explicación a esto hay que remontarse hasta el año 1900, cuando se estableció una norma para la competición, que regiría el color de los automóviles según el país. Y a Italia le tocó el color rojo con detalles blancos. Aunque como dato curioso recordar que a Francia le tocó el color azul (color significativo de los Bugatti, Renault y Benetton), a Alemania el plateado (por eso las flechas de Mercedes son de este color) y el verde a Gran Bretaña (por ejemplo, Lotus y Jaguar). Esta norma duró hasta 1970, aunque actualmente permanece como un pacto no escrito.

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